Calor.

tumblr_lr0brarx9r1qhepvao1_5001

No le apetecía nada estar donde estaba. No se sentía cómoda en “su hogar”. Su casa le resultaba fría. No era aquél el sitio donde se suponía que se era feliz al quitarse los zapatos. O donde te tirabas en el sillón cerrando los ojos dando gracias por estar por fin ‘en casa’.
En toda su vida no recordaba su hogar como aquel lugar en el que se sentía cómoda y caliente y libre y feliz. En realidad no se trataba de cuatro paredes, ni de cuadros o decoración perfectos. Tampoco de limpieza u orden. No. El hogar no era donde tiraba los zapatos, el hogar era donde podía apoyar la cabeza en su pecho. Donde su mano le acariciaba la cabeza. Donde podía dormir acurrucada sin temor a despertarse porque sabía que aunque despertara mil veces, mil veces volvería a dormirse plácidamente, sin miedo.
Su hogar era aquello que echaba de menos cada noche y donde deseaba volver cada día: a sus fuertes brazos cálidos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s