Eres mis ojos.

“Eres preciosa.. lo sabías?”
Realmente no, no lo sabía o si lo sabía no lo recordaba. Hacía mucho que nadie se lo decía con esa contundencia. Algún “guapa” velado o “qué mona”, eso sí.. pero preciosa no. Y lo más impactante es que lo dijo con total sinceridad: Preciosa. Con la boca llena, con los ojos brillantes.. Preciosa!
Él la ‘veía’ así y desde entonces ella supo que lo amaría para siempre. Porque solo se puede amar a quien te ve preciosa a pesar de que no pueda verte.